La Vuelta al Mundo en un Violín
Una propuesta diferente
Música clásica para niños
La vuelta al mundo en un violín es un
espectáculo musical didáctico en el cual se presenta
música de diversos compositores en forma amena y
con participación del público.
La gran mayoría de los adultos supone (y
está comprobado por diversos estudios e
investigaciones recientes) que el introducir a un niño
en el mundo de la música clásica no sólo es
importante per se sino que también funciona como
estímulo para potenciar su rendimiento en otras áreas
de su vida cotidiana, tanto en el orden intelectual
como en el emocional.
La sensibilidad para disfrutar del arte musical es común a
todos los niños. Por tal razón lo más importante de este
evento es el contacto del público con la música:
intencionalmente la escenografía es sobria, y no se
utilizan muñecos o payasos, comunes en
espectáculos para niños.
jueves, 6 de octubre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
Un saludo que queremos compartir!
Como adultos, estuvimos encantados que J. C. se acercara a la música de la mano de esta propuesta.
Todavía no cumplió 3 años, pero prefiere escuchar música clásica cuando juega, por lo que nos decidimos llevarlo al teatro con la convicción de que le iba a gustar.
No tengo palabras para agradecer a Ud. y la orquesta de cuerdas tan maravillosa experiencia!!!
Le adjunto la foto que tomamos en el teatro, quería acotarle que él se me escapó y subió al escenario porque quería "saludar al director" y decía "es linda la música".
Un fuerte apretón de manos
Familia M.
jueves, 25 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
¿QUIEN LE TEME A LOS CLASICOS? Revista Planetario (La guía de los chicos)
Si uno se anima a madrugar un poquito el domingo, no debería perderse La vuelta al mundo en un violín. Bajo la batuta de Sergio Feferovich, maestro de la música y del carisma, la orquesta de cámara sale de gira por la música. Vivaldi, Beethoven, Schubert, Piazzolla y Aníbal Troilo forman parte del recorrido.
¿Como surgió el espectáculo?
Hace años dirigí la Orquesta Sinfónica Nacional de Honduras, en Tegucigalpa. Un día, mientras preparaba un concierto, invité a los chicos de una escuela al ensayo general. Cuando llegaron, la directora de la escuela me dijo: “maestro, si quiere toque un poquito y ya me los llevo”. Pensaba que los chicos se iban a aburrir con la música clásica. Pero antes de comenzar, les conté de qué se trataba lo que iban a escuchar –era la primera sinfonía de Brahms- y escucharon absortos: dos mil niños de escuela primaria en su primer contacto con la música clásica. Entonces pensé, esto tiene que funcionar en Buenos Aires.
A partir de esta sencilla consigna, Feferovich y los integrantes de la orquesta cuentan algo de la música: los agudos pajaritos de la Primavera de Vivaldi, la pasión de los ejecutantes, el entorno de producción de los compositores del barroco y otras delicias. “Muchos me decían: ‘¡cómo vas a tocar el Ave María de Schubert para los chicos!’ y sin embargo, es el momento de mayor silencio y atención”, dice Feferovich. La soprano sube a escena y el público parece hechizado.
Con una escenografía inexistente -“queremos que sea un concierto” señala Feferovich-, los chicos, y los grandes, escuchan a Vivaldi como es Vivaldi y a Mozart como es Mozart. “Todo esto, combinado con actividades participativas que hacen a la dinámica del concierto. Sin apartarnos de nuestra premisa: la música es la reina del espectáculo”.
martes, 19 de julio de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
Párrafos de la entrevista que le hiciera Claudio Mamud a Sergio Feferovich en un reciente entrevista para su revista.
Eso ayudaría a darle sentido a nuestra propuesta.. Nosotros queremos que el chico se lleve algo de lo que vio. No nos interesa el “formato cine” de un espectáculo, donde él entra, se sienta, ve algo y se va. Tiene que participar, pero sobre todo, irse con algo que le sirva para su vida, que lo ayude a ser mejor...."
"...· El ritual de un concierto, eso de estar en absoluto silencio, sin aplaudir de manera espontánea, ¿puede ser un obstáculo para alguien que se inicia en la música clásica?
Sí, además, porque hay gente que alienta ese ritual chistando al que aplaude, por ejemplo. Pero los rituales son difíciles de cambiar.
Yo escuché decir a Barenboim que si la gente aplaude luego de un primer movimiento de una sinfonía no es tan grave. Uno pretende que se escuche la obra como una totalidad, pero considero que no es malo que alguien aplauda si le gustó mucho una parte. Además, muchos primeros movimientos terminan de modo tal que lo natural es aplaudir. El aplauso es un agradecimiento social. A mí los aplausos no me molestan, me molesta cuando no hay aplausos."
· ¿Qué cambiaría?
Algo que podría hacerse seguido es que el director de orquesta hable sobre la obra que interpretarán. Sé que para eso están las notas en el programa de mano del concierto, pero lo que digo ayudaría a humanizar más el rol del director, al que suele verse como un ser superior que mueve un palito y hace sonar a la orquesta.
En muchos lugares del exterior los conciertos están precedidos por charlas que dan los músicos, en las que comentan y tocan partes de la obra que interpretarán luego. No me refiero a una persona que habla desde un escritorio con una jarra de agua, sino a los mismos músicos. Eso hará más fácil de apreciar la composición cuando la escuchen en su totalidad.
· ¿Cómo puede acercarse la música clásica a los adultos?
"...Quizá lo mejor sea de manera indirecta. A veces una publicidad o una película tienen música clásica, y al adulto le gusta sin saber qué es. Luego de escucharla varias veces, puede llegar a sentir el deseo de escuchar otra obra. Pero para eso es necesario que alguien lo guíe, la educación es fundamental. Por eso, fuera de los conciertos, las conferencias ilustradas pueden ser también una buena manera de acercar la música clásica a la gente.
Hay muchos prejuicios con la música clásica que constituyen una seria barrera. A veces, sólo decir “música clásica” basta para generar un fuerte rechazo. Lo que primero se dice es: “Yo no entiendo”, cuando en realidad no hay nada que entender; en la música, como en cualquier arte, se trata de sentir. Por eso me concentré en los chicos, que no tienen prejuicios; es más, ni siquiera saben qué es música clásica.
Para los adultos, quizá podría hacerse un espectáculo similar al nuestro. Es un proyecto que tenemos. Sin embargo, creo que es poco lo que puede hacerse desde lo individual. Debería haber una política de estado para que haya mayor difusión y mayor cantidad de propuestas para escuchar música clásica.
También ayudaría mucho estimular la actividad coral. Cualquiera puede participar en un coro. Hay coros para gente de todos los niveles. Cantar en coro es una actividad socialmente muy enriquecedora. Todos se unen con un mismo objetivo: cantar; más allá de las diferencias ideológicas que puedan tener..."
Lean la entrevista completa en:
http://paginasmusicales.com.ar


